jueves, 23 de agosto de 2012

Y el milagro apareció de la nada...


Mira todo alrededor, es a ti a quien le debo mi alegría, porque creas a cada instante, porque te haces transparente en los momentos de desesperación, porque me respiras en las noches de agonía y buscas más que una realidad, me invitas a tus sueños y no estas un paso adelante o atrás, caminas junto a mi.

Mira todo alrededor, lo que ha desaparecido son mis miedos y frustraciones, has convertido todo en valor, porque me llenas de fuerza y apoyas cada una de mis ideas, porque incluso cuando los dos sabemos que no va a funcionar, vale más arriesgarse que perder la oportunidad.

Mira todo alrededor, el pasado ha quedado enterrado en lo más profundo del recuerdo, porque tu has logrado borrar la historia y sin embargo no cometer los mismos errores, porque cada paso que damos en una victoria del presente, porque luchamos para tenerlo aquí y ahora, no para arrepentirnos del ayer, ni esperar el mañana.

Mira todo alrededor, das respuestas a cada una de mis preguntas y la incertidumbre se convierte en paz, porque me proteges de los malos momentos, porque buscas siempre mantenerme en pie, porque nos adentramos a un oscuro bosque, pero de tu mano solo respiro tranquilidad.

Mira todo alrededor, esto lo hemos construido los dos, más que un ‘algo’ es un amor que nace solo entre tú y yo.

lunes, 14 de mayo de 2012

La promesa de Elías

Elías es el niño más bonito de la escuela, él está en 3B y aunque no compartimos salón en uno de los recreos su sonrisa me enamoró. En realidad él siempre buscaba mi mirada mientras jugaba fútbol, hasta que un día de tantos la encontró.

Yo siempre me sentaba en la tercera banca del coliseo y me ponía a dibujar mientras el resto de mis amigas hablaban de cosas de mujeres, de los ojos azules de Pablito y los rizos dorados de Luisito.

Y entonces fue cuando lo vi, él pateaba el balón y al devolverse me miraba con atención, yo voltee y en su sonrisa me enredé ¿por qué nunca me di cuenta de lo dulce de sus ojos color miel o de su cabello negro liso que se mueve al correr?

Desde ese día Elías comenzó a perseguirme incluso en los sueños, si cerraba o abría los ojos igual su imagen seguía ahí. Mientras pasaban los días crecía la cuenta de sus pequitas, incluso hasta su pancita redondita lo hacia estar más cerquita de mi vida.

Él fue quien un día me habló y yo casi casi quedo sin respiración, pero un nuevo aliento más puro y más feliz a mi cuerpo entró. No se cansaba de decirme lo linda que era y todos los días una notita para mi tenia, un corazón con su nombre y el mio, una promesa de amor eterno porque lo dibujaba con tinta una que nunca se quita.

Al pasar de los días mi amor crecía y entonces era yo la que no se cansaba de decirle lo feliz que me hacia. Pero un día comencé a sentir que Elías ya no me quería, cartitas ya no me hacia, ni me decía lo linda que me veía, ni siquiera sonreía.

Pero yo no era nadie para obligarlo a estar junto a mí, seguro Elías había encontrado otra sonrisa más bonita, así que me fui alejando, sin hacer daño.

Un día Elías me preguntó porqué ya no lo miraba, ni sonreía y con el corazón arrugadito como una bolita de papel le tuve que decir que simplemente ya no lo quería, aunque por dentro solo soñaba con su sonrisa.

La tercera banca del coliseo quedó vacía, pero Elías lejos de mi sonreía, por otra mirada, por otra experta contadora de pequitas, por otra enamorada de su barriguita. Yo solo guardaba las cartitas, pero un día una en el agua se cayó y cuando la levante la tinta parecía derretirse y desaparecer, como el brillo en la mirada de Elías.

Y entonces otro corazón decidió pintar, pero esta vez mi nombre no estaba junto al de él. A Elías el de 3B su amor le duró lo mismo que la tinta en el papel en el que un corazón dibujó la primera vez que a los ojos me miró.

viernes, 13 de enero de 2012

Divagando...

Hay mil cosas sobre las que podría escribir, por ejemplo ser más humana y dejarme llevar por la rabia y la decepción de encontrarme en un mundo lleno de basura, personas basuras, momentos basuras, frases basuras, pensamientos basuras y aún peor, percepciones basuras.

Últimamente he perdido mi capacidad de asombro, lo que no he podido vivir lo he visto, escuchado o leído, cosa que realmente me asquea porque en ocasiones quisiera ser sorda y ciega para poder disfrutar de un instante puro.

Entre el periodismo y la literatura, elijo lejos la literatura, no porque sea buena, eso realmente no lo se, entre mi inmodestia y mi enorme ego creo que en ocasiones atino y narraciones brillantes se vienen a mi cabeza. En fin, me aterra saber que soy “periodista” aún peor me aterra cuando mi mamá se siente orgullosa de decir que lo soy, incluso ella con su infinito amor de madre, inconscientemente se da cuenta que no soy perfecta.

En mi profesión si que veo la podredumbre del mundo y eso que no es mucho lo que he logrado conocer, eso gracias a que no soy “tan” buena (otra gran percepción de mi inmodestia).

Lo bueno del periodismo es que conozco “chicos lindos” y en ocasiones hasta los logro impresionar, pues los medios, por más pequeños que sean, son todo un afrodisíaco para los mortales; si, me incluyó entre los mortales porque aún no he encontrado la cura para la muerte,  si acaso encontrare la forma de dejar descendencia en el mundo, idea que me encanta más por el intento que por el resultado.

El hecho es que yo también me he enamorado platónicamente de un periodista, lo malo es que lo conocí y ahora tengo claro lo aburridos que pueden llegar a ser, son ególatras, inmodestos, superficiales y se creen inteligentes (lo malo de esto es que están lejos de serlo). Generalizo, porque como en todo hay algunos que son más personas que periodistas.

No odio mi profesión, solo que a veces odio mis desatinadas decisiones, es más me divierto conociendo este mundo, porque aquí es donde logro conocer lo mejor y lo peor del ser humano.


En ocasiones estando sentada en el puesto de trabajo me pongo a “analizar” mi entorno y me encanta ver el comportamiento básico de la mayoría, porque eso si básica nunca he sido y nunca lo seré (decía una gran filosofa española: ¡antes muerta que sencilla!),  por eso logro identificar cuando alguien es del montón y cuando alguien vale la pena ser descubierto por mis ojos, pero siempre me aburro, debe ser por eso que tanto me amo porque soy una de las pocas personas que vale la pena conocer antes de morir (mi yo ególatra).

Bueno y volviendo al primer tema, entre tantas cosas negativas se que hay unas más poderosas por las que este mundo es mejor. La literatura es una de ellas, la posibilidad y necesidad de crear mi propio mundo, con mis manías, con mis antojos, con mis propias leyes…es mi forma de volar y ser libre, de ser yo sin el más mínimo problema.

Otra de las buenas cosas de la vida es el periodismo,  porque contrario a lo que puedan opinar por mis comentarios,  esta profesión es la que me hace aterrizar cada día, la que no me deja volar tan alto, cosa que odio, pero que es necesaria para poder vivir bien y no lastimarme.

Vivir entre la “basura” vale la pena si mis sobrinos sonríen, si mis papás se sienten orgullosos de mí, si mis herman@s me acompañan el resto de la vida, si en un momento de debilidad unas caderas me atrapan, si un beso me roba la cordura, si una caricia me deja sin voluntad, si una sonrisa se apodera de mi calma, si mi mayor pecado es fornicar o matar…de deseo a un hombre exquisito.  

Pero aún más vale la pena vivir, si en el anonimato puedo escribir, describir, enloquecer, soñar, volar, crear, imaginar…dejar mis miedos atrás y dejarme llevar por mi inmodestia creyendo que soy buena, alguien me va a leer e incluso más allá le va a gustar, es por eso que no dejo de escribir cursilerías y me dejo llevar por el amor y no por el odio.

Ahora ni siquiera se lo que escribí…lo cierto es que me encanta la idea de  que mi mente divague, pero siempre llegue a un gran final o tenga un gran comienzo :D