miércoles, 16 de marzo de 2011

Ahora he llegado a saber

Como de costumbre estoy pensando en ti, la diferencia es que esta vez no puedo planear solo recordar. Tu ausencia me duele, es como una daga envenenada clavada en el corazón.
Siempre pensé que las personas iban y venían, que yo era lo suficientemente fuerte para las despedidas, pero hoy me di cuenta que el amor hace que una persona se quede para siempre, así sea en el recuerdo.
Acepto este dolor, por todos esos momentos de felicidad que viví junto a ti; por la pasión, por las ganas…por enseñarme el significado del amor.
Todo en la vida tiene un comienzo y un final, incluso ella misma. No soy nadie para interrumpir el ciclo normal del tiempo, pero juro que por tus caricias sería capaz de inventar la cura para la muerte.
Hoy cuando se que te pierdo, me doy cuenta que el amor que siento por ti es tan fuerte, que derriba cualquier obstáculo, que se arriesga, que apuesta una vida por un segundo de felicidad a tu lado.
Como un día tu presencia fue el motor que me hizo vivir, hoy haré que el recuerdo de cuatro años sea suficiente para hacer todo lo que deseo y al final de mi vida poder sonreír, porque tú en mi vida no fuiste más que el mejor de los aciertos de Dios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario