martes, 12 de abril de 2011

Amor de niña

Nunca me había sentido tan niña, como ahora, ni siquiera cuando realmente lo era; las sensaciones son confusas, la vida se vuelve básica y aunque lo importante es ser feliz, con cada caída lloro y queda esa cicatriz para siempre…no se borra.
Conocerte fue un placer, sentir  tus labios la gloria y ahora que no tengo ni placer, ni gloria la vida se ve al revés.
Pensé que estos días lejos de ti me harían fuerte, pero la realidad es otra, porque me hago trizas cuando escucho tu voz y aún peor, cuando no sientes nada…ni una pizca de emoción.
Te amo de forma absurda, a tal punto que me sacaría el corazón del pecho y te lo daría, si el tuyo dejara de latir y si aun estas dispuesto a correr, te daría mis piernas si las tuyas se sienten cansadas y si lo que quieres es vivir, te daría mi juventud para que tu tiempo se alargara.
Recuerdo cuando era niña y esperaba paciente la hermosa sorpresa de cumpleaños, espere cada día, durante no se cuanto tiempo y ahora que se supone soy una adulta, saco esa niña interior que es más paciente que cualquiera…esa niña se sienta en la banca y cada vez que mires atrás, estará con una sonrisota porque sabe que aunque te demores o tal vez nunca llegues, vale la pena arriesgar la vida por ser dueña del regalo más preciado ¡Tu Corazón!
Si me pides de niña, que describa cuán grande es mi amor por ti, te diría que vieras a ese niño gordo con su pastel de chocolate. Así como él desea con ansias locas tener el pastel, yo deseo tenerte a ti.

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