Yo creo en los amores secretos, creo en nuestra complicidad pública, esa que nadie percibe. Y si la vida está llena de pequeños momentos de felicidad, estoy segura que todos ellos estallan en tu sonrisa.
Creo en cada una de tus miradas, en nuestra extraña forma de sernos fieles, en lo honesto de nuestro secreto, sin disfraces, sin mascaras; porque aunque parezca oscura, es la más transparente de las relaciones humanas.
El amor a diferencia de la gente, no existe desde el conocimiento de otros, el amor existe si dos creen en él, si dos lo conocen, si dos lo mantienen vivo como llama ardiente.
Aunque nunca he pisado el cielo, estoy segura que es tan mágico como cuando tus manos rozan suavemente mi piel, como cuando tus dedos la recorren cual paisaje desconocido, como cuando tus labios inventan un lenguaje, donde las palabras no son necesarias.
El secreto de la vida está en tus besos, no imagino otra forma de darle sentido a mí existir; son un boleto directo a la gloria, al éxtasis, al fuego penetrante que da viveza a mi pasión.
Eres más que solo un juego y a diferencia de un error, el mayor de mis aciertos…
No hay comentarios:
Publicar un comentario