miércoles, 22 de septiembre de 2010

Con una visión no muy cuerda del amor, tengo la firme convicción que en algún lado se esconde, esperando, como cazador sigiloso, el momento de caer sobre mí y atravesar sin ningún reparo, mi corazón…

A veces también pienso que ese momento ya sucedió y que simplemente me estoy dando el tiempo para reconocer que el amor ha llegado a mí; por el momento prefiero disfrutar de las personas que llegan, extrañar las que se van y añorar a quienes nunca he tenido el placer de disfrutar…

Y para aquellos que se preguntan, como mi amiga Karolina, si el amor de verdad puede cambiar a alguien, yo tengo una respuesta muy personal, el amor no debería  cambiar a las personas, pues  en el momento que eso sucede, el personaje de quien el “otro” se enamoró, desaparece…las personas nos enamoramos de defectos y virtudes, con una ventaja, tenemos la posibilidad de escoger una persona con las virtudes que admiramos y los defectos que aguantamos….
El amor es un comienzo y un fin, que en vez de movernos para  buscar a alguien perfecto o para crear ese perfecto cambiando a alguien, debería movernos para disfrutar los momentos, para sonreír, besar, acaricia….para hacer el amor!!! Para reinventarlo y construirlo cada día, para matarlo en la noche y verlo nacer con cada amanecer….

No hay comentarios:

Publicar un comentario