Con una visión no muy cuerda del amor, tengo la firme convicción que en algún lado se esconde, esperando, como cazador sigiloso, el momento de caer sobre mí y atravesar sin ningún reparo, mi corazón…
A veces también pienso que ese momento ya sucedió y que simplemente me estoy dando el tiempo para reconocer que el amor ha llegado a mí; por el momento prefiero disfrutar de las personas que llegan, extrañar las que se van y añorar a quienes nunca he tenido el placer de disfrutar…
Y para aquellos que se preguntan, como mi amiga Karolina, si el amor de verdad puede cambiar a alguien, yo tengo una respuesta muy personal, el amor no debería cambiar a las personas, pues en el momento que eso sucede, el personaje de quien el “otro” se enamoró, desaparece…las personas nos enamoramos de defectos y virtudes, con una ventaja, tenemos la posibilidad de escoger una persona con las virtudes que admiramos y los defectos que aguantamos….
El amor es un comienzo y un fin, que en vez de movernos para buscar a alguien perfecto o para crear ese perfecto cambiando a alguien, debería movernos para disfrutar los momentos, para sonreír, besar, acaricia….para hacer el amor!!! Para reinventarlo y construirlo cada día, para matarlo en la noche y verlo nacer con cada amanecer….
No hay comentarios:
Publicar un comentario