La afición que muere, espera llegar al paraíso futbolero a uno de los mejores encuentros, donde el sudor desaparece y la sangre recorre la gramilla de la cancha celestial, donde con el tiempo se irá completando el equipo soñado, cada uno llegará al final de la luz y encontrará que después del túnel de la eternidad, hay un estadio donde miles de hinchas alzan sus canticos, mientras cada uno de los mejores jugadores de la historia entran en escena…
…en la cancha Yazin, Beckembauer, Romario, Maradona, Pelé, Pasarella, Muller, Maldini, Koeman, Caniggia…todos en su mejor estado físico, caníbales en la cancha, arrasando con todo a su paso. Y de repente ¡desperté!, justo frente a la gramilla artificial de una de tantas canchas que hay en esta ciudad. Despierto de un sueño perfecto a una realidad, en donde 9 aficionadas buscan, paso a paso, clasificar a un torneo pequeño, pero que para ellas se asemeja a la copa mundo, la misma pasión, compromiso y satisfacción, cuando el deber se ha cumplido.
¡Sonrío! Y es que realmente esto no está tan lejos de la realidad, pueden no ser las mejores, pero tienen las características para llegar a serlo y ¿saben por qué? Por ejemplo la 7 del equipo es una líder nata, como el káiser, si, Beckembauer, ella siempre tiene la iniciativa y la fuerza para pelear por su equipo; la 9, al mejor estilo de Romario define como una genio, y siempre existe el riesgo de que ella anote, dejando al contrincante confundido; la 10, es como todos los 10 y como Maradona sabe el momento preciso en que debe pasar el balón a uno de los delanteros , para anotar un gol, o mejor aun subir en la cancha y definir brutalmente.
La seguridad y utilidad en la defensa caracteriza a la 4 del equipo, como Pasarella se convierte en un bloque, que muy pocos pueden traspasar. Cada vez que miro a los ojos de la 12, Muller se refleja en ella y con su prodigiosa zurda, es la goleadora más potente. La 8 siempre guerrea la pelota, al mejor estilo de Caniggia y la 5 la acompaña con la seguridad que la caracteriza, ella siempre, sin importar si es la mejor o no, saca el Maldini que tiene adentro y regala un poco de tranquilidad al partido.
Hay una que tiene una potencia increíble al patear, la 2 del equipo siempre me recuerda a Koeman, esperando de ella el día en que una patada desde media cancha, termine siendo un gol. La 1, es la más segura de todas, tal vez porque su posición así lo requiere, pero su tranquilidad muestra el Yazin que está escondido en su alma y siempre, cual araña negra, se lanza por la pelota dejando claro que para su arco no es necesario conocer el significado de la palabra gol.
Afuera están ellos, el DT y el asistente, que al mejor estilo de Ferguson y Mourinho, creen en su equipo y se sienten seguros, cuando ellas entran a la cancha. Por último está la 6 del equipo, a quien de la lista solo le quedo un jugador para caracterizarse, Pelé, tal vez no queriendo ser la mejor del mundo, pero si guerreándola, pasándola y cuando hay oportunidad, definiéndola al mejor estilo del carioca.
Entro al juego con una alegría infinita, porque me doy cuenta que estoy en mi propia cancha celestial, junto a las que para mí, son grandiosas jugadoras y lo mejor aun, siendo parte de ese grupo de guerreras llenas de ganas, amor y pasión, que dejan su sangre en la gramilla, cada vez que pisan una cancha.