viernes, 8 de octubre de 2010

ALEJO

Y es que nadie me enseño como ser parte de tu crecimiento, como ayudarte cuando las cosas parecen estar mal, como ser una adulta y con madurez sacarte adelante…
…nadie me enseño a decirte que eres la luz de mis ojos, q tus tristezas son una daga envenenada que atraviesa mi corazón, que soy capaz de sacarme el alma para aliviar tus heridas, que saber que eres todo un hombre me enorgullece, que celebro tus triunfos y salto a los abismos cuando no hay esperanza, solo para que entiendas que siempre habrán personas que estarán peor…
…nadie me enseño a recordarte que cuando te sientes solo, solo mira hacia el pasado y te darás cuenta que yo siempre he estado ahí, que por mas difícil que parezca crecer hay cosas hermosas por conocer, que lo que siento por ti es tan inmenso, que mi vida daría por ti…
…cuando miro tus ojos fijamente, recuerdo cuando éramos pequeños y tu creías en mi como lo único real, confiabas en que si yo estaba todo estaría bien y yo, con una sonrisa, te demostraba mi amor y afirmaba que siempre estaría para ti. Ahora parece que lo olvidaste y creo que ya no son suficientes mis sonrisas, ya no me fluyen las palabras para decirte que te amo, pero cada cosa que te hace daño, parece matarme lentamente…
…quiero decirte que mi felicidad es recordar la primera vez que me miraste, que te aferraste a mi mano, como quien se aferra a su salvación, la primera vez que me sonreíste y aferraste tu felicidad a mi presencia. En ese entonces solo bastaba una palabra, para ser la superhéroe que te regalaba tranquilidad, que aniquilaba a tus enemigos y ponía en tus manos un mundo cada vez mejor…ahora le pido a Dios que con solo decir ¡TIA! Tu vida sea mejor y yo, una vez más pueda ser la solución.

No hay comentarios:

Publicar un comentario