miércoles, 3 de noviembre de 2010

Un día más, gracias a ti

Hoy miro atrás, pensando en todas aquellas cosas que hice o deje de hacer y si soy sincera, me arrepentiré toda la vida de aquellas que por cobarde nunca enfrente. Pienso en aquellos hombres que lloraron por mí, aquel que se vengó, los otros que me hicieron daño y esos que han sido tan felices a mi lado.
Recuerdo ese al que tanto quise, al que quería darle un hijo y convertirme en una gran esposa para él, graciosos sueños, cuando nunca en mi vida tuve esas expectativas, pero de repente nacieron y de igual forma murieron, el día en que él se burlo de mi…burlo mi inteligencia y mi espíritu de mujer. Después de eso, hasta este día, espero silenciosa la revancha, en que mis más bajos instintos me den la fuerza para arruinarlo, arruinarlo como hombre, arruinarlo en su juego y convertirlo en uno más, de mis muñecos de colección.
Que excitante es la venganza…parte de esos bajos instintos que recorren mi torrente sanguíneo y se apoderan de mí, como la heroína…eficaz y mortífera heroína. Pero existe un sentimiento más adictivo ¡el amor!...que nadie sabe definirlo, que los poetas lo han convertido en un complicado juego de palabras, un sentimiento en el que ponen toda su fe los creyentes, la solución para tantas injusticias y guerras…al que los pintores, escritores y músicos le llaman musa, al que yo le llamo ¡TÚ!.
Tú, a quien más recuerdo, la luz en mi oscuro mundo…ese que estaba destinado para mi, desde la vía láctea, ese que tiene claro que la edad es solo un numero y se convierte en mi deseo de ser mejor cada día…tú el dueño de un ser libre, sereno, transparente, tranquilo, feliz…ese ser en el que me convertiste.
Él te debe tanto a ti, porque si en un momento se hace tan excitante verlo destruido a mis pies, me miras, me tocas, me besas y me liberas de esos malos deseos, siendo tu piel  objeto más excitante, mi fetiche, mis ganas de ser mujer en tu cuerpo…de poseer tu sexo y hacer real cada una de tus fantasías.
Mi mente es un Jing Jang, que te apetece en lo bueno y lo destruye en lo malo…

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